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ANTES QUE SEA TARDE: EL DOCUMENTAL QUE NO PUEDE DEJAR DE VER

Domingo 30, a las 23 hrs. National Geographic

For two years, Leonardo DiCaprio has criss-crossed the planet in his role as UN messenger of Peace on Climate Change. This film, executive produced by Brett Ratner and Martin Scorsese, follows that journey to find both the crisis points and the solutions to this existential threat to human species. 
The climate change feature documentary ‘Before the Flood’ airs globally on the National Geographic Channel October 30.

(photo credit:  © 2016 RatPac Documentary Films, LLC and Greenhour Corporation, Inc.)

ANTES QUE SEA TARDE: EL DOCUMENTAL QUE NO PUEDE DEJAR DE VER

“En el 2040 podrás navegar por el Ártico”.
Es una afirmación. No un supuesto. Lo dicen Leo Di Caprio y sus acompañantes mientras caminan por una nieve medio “sopeada”, en una de las numerosas imágenes impactantes del documental Antes que sea tarde. (Before the flood).
¡Es el Ártico!
Confieso que cuando National Geographic lo anunció -con Di Caprio en la conducción y Martin Scorsese en la producción ejecutiva- pensé que se trataba de una buena idea comercial.
Además, llevamos tiempo escuchando sobre calentamiento global y sin duda es importante, solo que ¡hay tantas tragedias urgentes en este mundo!
Pero después de verlo me convencí que esto puede ser no solo tanto o más urgente sino que me demostraron que también está incidiendo directamente en tragedias humanitarias y guerras que están azotando distintas partes del globo.
Di Caprio cuenta que la primera vez que oyó hablar de calentamiento global fue a los 20 años, cuando Al Gore comenzó a advertir del tema en diferentes conferencias.
Pocos años después, Ban Ki Moon nombró al actor mensajero de la paz contra el cambio climático. Las reacciones de parte de alguna prensa de su país fueron todo lo sarcásticas que es de imaginar (y lo muestran aquí, en el mismo documental).
Pero lo cierto es que para hacer este audiovisual de una hora y media Di Caprio estuvo viajando dos años por el mundo entero, de Groenlandia a Ushuaia; de la Amazonia en Brasil a China; de la India a las islas del Pacíficio, como Kiribati y Palau, que ya están organizando políticas de viviendas para sacar del borde costero a la población porque están inundándose (hay islas que simplemente han desparecido). A Indonesia y también a ciertas zonas de EE.UU.
Entrevistó A John Kerry, al Papa Francisco, al Presidente Obama, a las máximas autoridades de cada uno de esos lugares que visitó, algunas de las cuales, como en India, lo confrontaron con atendibles argumentos.
Conversó con varios científicos y especialistas.
Si en algunos países le dijeron directamente que los bosques han sido arrasados por el alto nivel de corrupción del Gobierno, también se explaya por qué en el Congreso de EE.UU. las leyes que pretenden detener la industria de combustibles fósiles no llegan a ser aprobadas. Y se explica con nombre y apellido.
De paso, vemos algunos de los making off de El renacido (The revenant) con González Iñárritu y su equipo, en Canadá, y luego en el sur de Argentina.
Di Caprio y su equipo recogen mucha información de valor, en terreno y concreta, como si cualquiera de nosotros hubiésemos tenido la oportunidad de conocer los lugares y hablar con las personas que saben sobre esto.
Antes que sea tarde es un título preciso.
Una de las imágenes que incluye corresponde a un reportaje de ¡1958! en que se hablaba de comenzar a pensar en energías renovables -como paneles solares-, explicando cómo hacerlo y pronosticando exactamente lo que ahora estamos viendo.
Y sí. Se ve algo naif.
Lo peor es que parece ser que seguimos pensando que hay algo de ingenuidad y alarmismo en todo esto.
Pero, créanme: ver los datos concretos, sencillos de entender, de este documental terminarán por convencerlos que nada de esto se trata de exageraciones de ecologistas fanáticos.

“QUERÍAMOS MOSTRAR LAS SOLUCIONES QUE ESTÁN A NUESTRO ALCANCE”

A fines del invierno boreal de 2014, Leonardo DiCaprio llamó al actor y documentalista Fisher Stevens para proponerle una idea: quería colaborar en un documental que explorara las causas y los efectos del cambio climático en todo el mundo, que transmitiera la necesidad urgente de hacer la transición a combustibles ecológicos en reemplazo de los combustibles fósiles, y quería comenzar de inmediato.
“No tenemos el lujo del tiempo”, dijo DiCaprio. “Nuestro mundo natural está acercándose rápidamente a un cambio sin precedentes, irreversible y catastrófico que pone en peligro el futuro de la humanidad. No quería que el documental asustara a la gente y tampoco quería presentar estadísticas que la gente ya conoce. Quería concentrarme en lo que se puede y lo que se debe hacer de manera inmediata para que nuestro planeta sea un lugar viable para las generaciones futuras. Se nos está acabando el tiempo”.
DiCaprio y Stevens se conocían desde hacía años del ámbito de los actores y se habían conocido mejor cuando participaron en Mission Blue, un documental sobre un viaje a las Galápagos en homenaje a la bióloga marina Sylvia Earle, ganadora del premio TED 2009.
“Conversamos, buceamos juntos y nos dimos cuenta de que a los dos nos apasionaba el tema del medio ambiente”, recuerda Stevens. “Después de ese viaje, nos hablamos más a menudo. Y luego él me llamó y me contó que la ONU lo había nombrado Mensajero de la Paz contra el cambio climático y que quería hacer este documental”.
Stevens ya había realizado varios aclamados documentales sobre temas del medio ambiente, entre los que se encuentran Mission Blue (codirigido por Robert Nixon) estrenado en 2014 sobre la campaña de Sylvia Earle para crear una red global de santuarios marinos, y el documental del año pasado sobre el cambio climático titulado Racing Extinction, que produjo junto con Olivia Ahnemann. Probablemente, su trabajo más conocido sea The Cove, un documental producido por él que expone la práctica secreta y brutal de la caza de delfines en Japón, por el cual compartió un premio Óscar con el director Louie Psihoyos.
Stevens aceptó inmediatamente la posibilidad de trabajar junto con DiCaprio y poder llegar a un público mucho mayor con un nuevo documental sobre este tema de importancia vital. “Era una gran oportunidad con Leo porque él tiene una enorme cantidad de seguidores y a la gente le interesa lo que él hace”, manifestó el realizador. “Estoy orgulloso de todas las películas que hice, pero quería hacer otra que se introdujera en el espíritu de la época para que la gente realmente entienda la gravedad de la situación, y sepa que si no actuamos ahora, nos vamos a perjudicar”.
Esparcir al mundo el problema del cambio climático se volvió algo más urgente para Stevens cuando nació su primer hijo en 2013. “Me preocupó mucho el mundo que le íbamos a dejar a él”, explicó el cineasta, que luego tuvo otro hijo. “Ahora me preocupa doblemente”, puntualizó.
Las próximas elecciones en Estados Unidos también afectaron la decisión del realizador de hacer Antes que sea tarde, y el querer completarla antes del otoño boreal de 2016, aunque esto requeriría tener que combinar la filmación con el exigente plan de rodaje de DiCaprio para la película The Revenant, de Alejandro González Iñárritu.
“Cuando Fisher y yo nos dispusimos a realizar este proyecto, queríamos un documental que presentara al público no solo los hechos alarmantes sobre el cambio climático y la crisis medioambiental, sino que mostrara las soluciones que están a nuestro alcance, en el aquí y ahora, para propulsar un cambio duradero para el futuro”, expresó DiCaprio. “Con las elecciones en Estados Unidos en solo dos meses, queríamos asegurarnos de que los votantes supieran que esta podría ser la última oportunidad -antes de que sea demasiado tarde- para elegir líderes que crean en la ciencia y que tengan el coraje y la comprensión necesaria para darle absoluta prioridad a la solución de los problemas medioambientales”, explicó.
De modo que en abril de 2014, Stevens y DiCaprio se asociaron con RatPac Documentary Films y se embarcaron en un proceso de producción de dos años que los llevó a Europa, Asia, África, América del Norte y del Sur, Australia y el Ártico.

 

LO QUE PREGUNTARÍA CUALQUIER PERSONA

Además de su papel de productor, DiCaprio representa los ojos y los oídos del público a medida que experimenta la degradación del medio ambiente en todas partes del mundo y habla con científicos y activistas sobre lo que está sucediendo.

A pesar de la fama mundial del actor, dice Stevens, DiCaprio funciona como una persona común y corriente que hace preguntas directas y registra el impacto y el terror que siente la mayoría de nosotros cuando nos damos cuenta del estado precario en el que se encuentra la Tierra.
“Leo conoce bien muchos de estos problemas, pero creo que también aprendió mucho -y yo también, por supuesto- en este viaje”, observó Stevens. “Es la persona ideal para mostrarle a la gente la verdadera gravedad de la situación porque es increíblemente carismático y estos temas lo preocupan mucho”, agregó.

LOS LUGARES QUE VISITARON

La complejidad de las causas del cambio climático -y la enormidad de sus efectos- hace que sea imposible explicarlos todos en un solo documental. Stevens y DiCaprio tuvieron que tomar decisiones difíciles sobre los lugares en donde filmar para transmitir mejor el alcance del problema y los diferentes enfoques que los líderes científicos y políticos tienen para solucionarlos.
Entre los lugares que eligieron visitar, se encuentran las arenas bituminosas canadienses del noreste de Alberta (Canadá), en donde Suncor Energy produce 8.300 barriles de petróleo crudo sintético por medio de un proceso que emite gases invernadero y causa estragos en los ecosistemas locales; Sumatra, en donde los agricultores de aceite de palma queman la selva húmeda tropical productora de oxígeno a una velocidad alarmante, liberando enormes cantidades de carbono en la atmósfera; y la República de Kiribati, un archipiélago ubicado en la zona central del océano Pacífico, que enfrenta un futuro incierto debido al aumento del nivel del mar.
Las vastas naciones de China e India también se encontraban en la lista de lugares a visitar de los realizadores. “China es el emisor más grande de carbono en este momento, de modo que queríamos hablar con la gente de allá”, dijo Stevens. “Y después queríamos también visitar la India, debido a su creciente población. Nueva Delhi es la ciudad más contaminada del mundo, y queríamos ver cómo están encarando el problema del cambio climático”.
Más cerca de ellos, en Estados Unidos, la producción visitó Miami Beach (Florida), en donde el alcalde Phillip Levine habla de un proyecto de infraestructura de 400 millones de dólares que contendrá el aumento del nivel del mar. El documental comienza y termina con escenas de la Conferencia de las Naciones Unidas realizada en París, en donde DiCaprio habló a fines de 2015.

LAS ESCENAS MÁS DIFÍCILES DE FILMAR

Las escenas más difíciles de filmar fueron en el inhóspito terreno al norte del círculo polar ártico, primero en la isla de Baffin, de Canadá, y luego en Groenlandia, en donde el veloz derretimiento del hielo es una prueba evidente de lo rápido que está cambiando el clima.
“No se puede ir así no más a filmar en el Ártico”, dijo Stevens. “Es un viaje muy largo y hace falta apoyo”. Por suerte, los realizadores se enteraron de que Enric Sala, explorador residente de National Geographic y amigo de ambos, estaba realizando una expedición al Ártico para National Geographic y pudieron unirse a su viaje para realizar la filmación durante un período en el que DiCaprio tenía unos días libres en el rodaje de The Revenant.
El viaje de la isla de Baffin a Groenlandia, en un viejo avión militar, fue una experiencia espantosa, contó Stevens. “Las condiciones meteorológicas eran horribles. La visibilidad era inferior a 300 metros y no podíamos ver el suelo. El piloto podría haber sido mi hijo de lo joven que era. Y yo le dije ‘Mira, no trates de ser un héroe. No se puede aterrizar si no se ve nada’. En realidad, teníamos que confiar en él. Pero fue espantoso”.
Los realizadores sabían bien que la cantidad de viajes que tenían que hacer para filmar Antes que sea tarde produciría emisiones adicionales de gases invernadero a la atmósfera. Para contrarrestar la huella de carbono de la producción, están pagando un impuesto sobre el carbono autoimpuesto en forma de donaciones para la reforestación del ecosistema de Leuser, en Sumatra, y otras selvas húmedas.
Los espectadores que estén interesados en contrarrestar sus propias emisiones pronto podrán hacerlo utilizando una aplicación llamada Carbotax, señaló Stevens. El programa, diseñado por Daniel Nadler y Karl Burkhart, contiene una serie de preguntas sobre los viajes, los desplazamientos diarios, las comidas y otros hábitos del usuario para calcular la contribución anual adecuada, según Stevens.

ENTREVISTAS CON LOS LÍDERES MÁS INFLUYENTES DEL MUNDO

Utilizando la fama de DiCaprio como estrella de cine, activista y filántropo, los realizadores fueron capaces de obtener entrevistas con algunas de las figuras más influyentes del mundo, entre las que se destacan el presidente Barack Obama y el papa Francisco.
Pero incluso con alguien como DiCaprio, concertar una entrevista con el líder del mundo libre no es algo que se puede hacer de la noche a la mañana, explicó Stevens. “Estas cosas toman mucho tiempo, y todo debe alinearse. Esperamos al menos un año, tal vez más, para poder hablar con el presidente (Obama)”.
En lugar de una entrevista formal, los realizadores solicitaron filmar la conversación entre Obama y DiCaprio mientras paseaban por los jardines de la Casa Blanca. “Eso hizo que tuviéramos que suplicarles durante un mes”, cuenta Stevens riendo. “Al final, tuvimos suerte y nos lo concedieron. Estoy muy orgulloso de esa entrevista”.
La entrevista con el Papa, como era de esperarse, también fue muy difícil de concertar, y los realizadores solo pudieron filmar parte del encuentro, que en gran medida se realizó a puertas cerradas. “Leo y el Papa hablaron durante un largo tiempo, pero no pudimos filmar la entrevista entera”, contó el director. “El Papa ha sido una figura importante en el tema del cambio climático y solo se reunió con Leo debido a su trabajo en relación a este problema”.
Los realizadores entrevistaron también a una cantidad de científicos y activistas internacionales que, a pesar de ser menos conocidos por el público en general, están cumpliendo un papel clave en el estudio y la lucha contra el cambio climático. Entre ellos, cabe destacar a Sunita Narain, una ambientalista india y partidaria del desarrollo sustentable; Lindsey Allen, de Rainforest Action Network; el catedrático Johan Röckstrom, de la Universidad de Estocolmo; el astronauta y científico Piers Sellers; Michael Mann, climatólogo del estado de Pensilvania; y el doctor Jason Box, ex autor principal del informe anual del estado del clima de Groenlandia de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.

COMO LO QUE PASÓ CON LOS CIGARRILLOS

Durante el proceso de edición, Stevens y DiCaprio tuvieron que mantener un delicado equilibrio entre presentar al público las aplastantes e irrefutables pruebas del impacto del cambio climático y trasmitir la idea de que aún tenemos tiempo para actuar. “Nuestro objetivo era informar al público e inspirar a la gente a la acción, a que se pusieran de pie e hicieran su parte para representar al planeta que todos compartimos”, expresó DiCaprio.
Lograr que los individuos tomen incluso pequeñas medidas para detener el cambio climático es esencial para la supervivencia humana, afirmó Stevens. Pero el problema es tan inmenso y tan abstracto que es difícil motivar a la gente que no ha sentido el impacto en forma directa. “Creo que es una respuesta humana normal que, a menos que algo te afecte personalmente, sea difícil actuar. Entiendo a la gente que reconoce el problema y trata de vivir su vida como un buen ciudadano. Lo que es más difícil de aceptar es la gente que sabe que esto está pasando y luego hace todo lo posible para que siga sucediendo. Eso es lo que te horroriza cuando ves a los gobiernos y a las corporaciones que no están dispuestos a cambiar su comportamiento”, expresó.
Stevens dice que espera que el público salga de ver Antes que sea tarde entendiendo mejor la necesidad de una respuesta global sostenida al cambio climático. “Este es uno de los problemas más importantes que enfrenta la humanidad”, afirmó el director. “Los combustibles fósiles son extraordinarios, lograron cosas maravillosas, pero ahora es el momento de pasar a otros medios de producción de energía. Espero que veamos un cambio colectivo en la manera en la que la gente obtiene energía y vive su vida porque eso es lo que hará falta. Es como lo que pasó con los cigarrillos. Sabíamos que eran perjudiciales y seguíamos fumando hasta que se produjo un cambio en la conciencia mundial”, explicó.
Stevens señala que hay muchos cambios en nuestro estilo de vida relativamente fáciles que todos podemos hacer de manera inmediata para disminuir nuestras emisiones de carbono, que incluyen comer menos carne vacuna, comprar productos producidos localmente lo más posible, utilizar transporte público, tener paneles solares o apagar las luces cuando no se las está utilizando.
Pero además de los pasos que podemos dar como individuos, DiCaprio y Stevens alientan al espectador a impulsar a los funcionarios electos a promover y apoyar el uso de fuentes de energía alternativa como la solar y la eólica. “Necesitamos que todos exijan a sus líderes políticos que actúen con audacia y que elijan representantes que se preocupen por la gente y no por los intereses de corporaciones para perpetuar el ciclo de codicia y destrucción”, expresó DiCaprio. “Pero no basta con elegir buenos líderes. Depende de todos que comencemos a tomar seriamente el papel que cumplimos en cambiar el curso de la historia. Este documental muestra lo interconectado que está el destino de toda la humanidad, pero también el poder que todos tenemos como individuos para construir un futuro mejor para nuestro planeta”.

Domingo 30, a las 23 hrs.
National Geographic

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