Home > Drama > EN BUENAS MANOS: LOS COMPLEJOS ENTRESIJOS DE LA ADOPCIÓN

EN BUENAS MANOS: LOS COMPLEJOS ENTRESIJOS DE LA ADOPCIÓN

Pupille Reparto: Sandrine Kiberlain, Gilles Lellouche, Elodie Bouchez, Olivia Côte, Clotilde Mollet. Dirección: Jeanne Herry Francia, 2018. Duración: 107 min.

EN BUENAS MANOS: LOS COMPLEJOS ENTRESIJOS DE LA ADOPCIÓN

(“La llamo porque vamos a tener un huérfano”).

Transcurre en Francia y el estándar de los protocolos de adopciones es envidiable, pero el delicado trance sicológico por el que atraviesa todo ser humano involucrado en un proceso de este tipo es universal y es lo que abarca la directora Jeanne Jerry en su película En Buenas Manos (Pupille).
La estructura episódica con que organiza el relato abre al espectador un mundo que tiene muchas más esquinas que las que solemos ver.
La primera que se nos aparece es Alice (Élodie Bouchez), una mujer que escucha con expresión ansiosa la respuesta que le da la funcionaria a su solicitud. El primer plano no perdona: el espectador siente con ella la ansiedad, la incertidumbre, la vacilación entre esperanza y derrota. Su historia es en la que se irá finalmente concentrando la película.
Mientras conocemos el largo y serpenteante camino de Alice, se irán apareciendo esos otros actores empeñados, por distintas motivaciones, en contribuir a que niños pequeños, adolescentes o recién nacidos sin hogar encuentren quien los acoja.
Jean (Gilles Lellouche) es uno de ellos, un hombre que trabaja como asistente familiar o “pupilo provisional”, es decir, mantiene en su hogar menores en proceso de adopción durante dos meses hasta que se les asigna un “pupilo oificial”.
Pero Jean está cansado.
No solo porque, en cierta medida, ello ha estado afectando su relación matrimonial sino porque acaba de vivir un duro momento con chicos más creciditos. “¡Ya no quiero adolescentes!”, va a gritarle a su oficina a la jefa del departamento de adopciones, Karine (Sandrine Kiberlain).
Y luego, la otra punta del camino: una joven universitaria que llega a parir al hospital. Clara no le ha contado a nadie de su embarazo y sin vacilación informa que no quiere quedarse con el niño.
Esto activa una serie de cuidadosos procedimientos que buscan respetar las decisiones de Clara y lograr lo mejor para el recién nacido, Théo.
Aquí entran de nuevo Karine, Jean y Alice.

TODO ESOS COMPLEJOS SENTIMIENTOS QUE RESPETAR EN UNA ADOPCIÓN

Lo que más llama la atención de esta panorámica que traza Jeanne Jerry es su delicada aproximación a la fragilidad y los sentimientos complejos de cada ser expuesto a esta circunstancia: lo que ocurre con ese recién nacido y los cuidados que requiere; la chica que culmina un embarazo no deseado; los padres que esperan adoptar pero son rechazados; Alice, que vive ansiosa pensando si lo que hace con su vida arruinará o no sus opciones de adoptar; o Jean, que se entrega en alma y cuerpo durante dos meses a alguien a quien luego deberá ceder.
También se detiene en las personas que integran el sistema burocrático, precisamente porque también son seres humanos.
Todo ello, sin juzgar jamás a sus personajes.

EL ACTO DE AMOR MÁS INMENSO

Sin recurrir a sentimentalismos, la directora y guionista consigue conmocionar al espectador involucrándolo en este inevitablemente doloroso proceso.
Es que adoptar quizás sea el acto de amor más inmenso y quienes se juegan por ello muestran la valentía de quienes van con el alma al descubierto.
En Buenas Manos es esa clase de películas que nos hace volver la vista hacia asuntos trascendentales, como la infancia y la adolescencia en situación de emergencia; así como la tensión entre resguardar las necesidades de ellos y la agonía de la espera para quienes quieren ser padres.

(En cine El Biógrafo y salas de arte de Cine Hoyts).

Categorias: Drama

Relacionados

Copyright Anajosefasilva.cl 2014