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COCO : ¡MUCHO MÁS! QUE FOLCLORE TURÍSTICO MEXICANO

Animación Dirección: Lee Unkrich, Adrián Molina Estados Unidos, 2017. Duración: 105 min.

COCO, pelciula 3

COCO : ¡MUCHO MÁS! QUE FOLCLORE TURÍSTICO MEXICANO

Un ágil y brillante guión, donde caben momentos emotivos, humor y una acción dramática con nervio, suspenso y hasta giros inesperados, convierten a Coco en una película que supera largamente la mera belleza de las coloridas tradiciones mexicanas sobre la que está construida.
Los creativos de Pixar, el estudio que cambió la historia de la animación -y que camina ya hace rato de la mano de Disney- instalaron, en medio de una aldea, una historia universal. La de un chico de 12 años, Miguel, que ha de hacer un complejo recorrido para encontrar su identidad, dilucidar su pasado para entender su presente y reconciliar las contradicciones entre aquello que aflora desde lo más profundo de su alma, su vocación, y lo que su afectuosa pero imponente familia tiene decidido para él, por asuntos casi sagrados.

LA MÚSICA Y LOS ZAPATOS

Todo ha comenzado hace mucho tiempo, cuando su tatarabuelo, por seguir su carrera musical, abandonó a su mujer, Imelda, y a su hijita, Coco, actualmente una anciana sonriente, siempre sentada en su mecedora, que dice algunas escasas palabras.
Desde entonces, en esta extensa familia, en la que las distintas  generaciones comparten hogar, está prohibida la música: todos se han dedicado a ser zapateros.
Pero Miguel -un chico alegre que corre con su perro Dante por el acampado pueblo donde viven- ama la música y contempla con devoción la estatua de Ernesto de la Cruz, la gran estrella de la canción, oriundo del lugar, de quien se sabe de memoria cada palabra de todas sus películas.

EL DÍA DE LOS MUERTOS COMO ESCENARIO

Justo para la festividad del Día de los Muertos el conflicto se desata.
Miguel termina cruzando el puente que separa a los vivos de los difuntos, donde encontrará (¡cómo no!) más familiares aún, quedando en un limbo del que debe saber salir.
Allí conocerá a Héctor (voz de Gael García Bernal en las versiones en inglés y en español), un divertido sujeto atrapado entre los dos mundos.
Pletórica de encantadores personajes y creativos escenarios -a ambos lados-, la última joya de la corona de Pixar, y muy probable aspirante al Oscar 2018, se solaza en una explosión de colores, que sus dibujantes eligieron y combinaron cuidadosamente; y encarna en estos sencillos pueblerinos los detalles de la mitología de esta arraigada tradición. El despliegue de imágenes alucinantes pasa también por un bien pensado trabajo de “iluminación”, que permite diferenciar atmósferas, momentos y estados de ánimo.
La rica cultura mexicana es una tentación para cualquier cineasta. Y el rito del Día de los Muertos ha sido citado incluso en películas de James Bond.
Pero lo que el bombardeo de marketing hacía presagiar como otro homenaje a esta fiesta barroca y cargada de significados míticos, en Coco ésta se convierte en -nada más, nada menos- que en un marco fascinante para desarrollar una historia humana muy bien contada.
En este sentido, se aparta de El Libro de la Vida (2014), una muy bien hecha animación, con ostensibles fines didácticos.
En la dirección está Lee Unkrich (Toy Story 3, Monster inc., Buscando a Nemo) y aunque ciertamente ha sido un exitazo en México, la acuciosidad del trabajo artístico y la esencia del relato la alejan totalmente del cliché turístico.

EL ANCHO ABANICO CULTURAL MEXICANO

Por lo demás, Coco está llena de detalles que nos recuerdan cuán influyente y cercana ha sido siempre la cultura de ese país (en su sentido más ecléctico).
Por ejemplo, en la versión en español, la voz de la abuelita la pone Angélica María; la de Coco, la prestigiosa escritora Elena Poniatowska; la de papá Julio, el cineasta Alfonso Arau; y la de Ernesto de la Cruz, Marco Antonio Solís.

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