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CARRIE FISHER / DEBBIE REYNOLDS: POLVO DE ESTRELLAS

El documental Bright Lights: Starring Carrie Fisher and Debbie Reynolds se estrena hoy, en HBO, a las 22hrs.

CARRIE FISHER / DEBBIE REYNOLDS: POLVO DE ESTRELLAS

Carrie Fisher tenía 19 años cuando en 1977 se convirtió, de súbito, en una mega estrella, que durante los 40 años siguientes derivaría en mito y leyenda; rock star de Comicon de cualquier lugar de la Tierra.
George Lucas la tocó con su varita mágica para hacer de ella una princesa. No cualquiera. La Princesa Leia, Leia Organa, aquél ser que con no poco glamour estaba en la cumbre del poder del Imperio, en el top de la pirámide distópica de las galaxias en permanente guerra.
Carrie conocía el polvo de estrellas, el nombre con que se estrenó aquí esa terrible película de David Cronenberg (2014), con Julianne Moore (y donde ella aparece brevemente, haciendo de sí misma).
Sus padres pertenecían a la aristocracia hollywoodense: Debbie Reynolds, la bellísima chica que inspirara a Gene Kelly a cantar bajo la lluvia; y Eddie Fisher, un cantante de quien ella, según propia confesión, heredara su voz, talento que se negó a desarrollar. “No convertirme en cantante fue mi gran rebelión”, le confesó hace poco a Ernesto Garratt en una reveladora entrevista publicada por la revista “Sábado” de “El Mercurio”. Pero también le reconoció que le asustaba hacerlo.
Posó muchas veces con su hermano menor, Todd, para glamorosas portadas de papel couché en el regazo de sus padres: la familia feliz de Hollywood que se rompió cuando la mejor amiga de Debbie, Liz Taylor, recién viuda, se casó con Eddie.
Tampoco, curiosamente, le atraía ser una estrella; no se veía como actriz. Además, fue testigo de la lenta decadencia de las carreras de sus progenitores.
Pero el remolino de La Guerra de las Galaxias (¡quién podría haberlo rechazado a los 19 años!”) la introdujo de sopetón en el extasiante mundo del celuloide (hoy digital) al que ella no soñaba con pertenecer. Al menos de esa forma.
Ya cuando filmaba El Imperio contraataca empezó su alcoholismo y su adicción a las drogas duras.
Lo suyo no fue mareo de altura. Aunque, es cierto: no importa cuán cerca hayas crecido del polvo de estrellas, cualquier estructura emocional tambalea cuando estás en el medio de ese maremoto.
Carrie padecía una enfermedad de la que de a poco se ha ido sabiendo más, pero que nunca ha sido del todo fácil de diagnosticar: depresión. No se puede, entonces, culpar a nadie de que su bipolaridad haya sido mal tratada.
Sí participó en terapias -incluido electroshocks- y se recuperó de sus adicciones, un camino largo y serpenteante, mucho más que esta frase que escribo.
Recién entonces, y tras probar el fracaso en unas pocas películas olvidadas y olvidables, tuvo claridad que sí tenía talento para el cine, pero no frente a las cámaras.
Estaba consciente que no tenía la belleza fulgurante de su madre (una vez una amiga me dijo que era muy duro tener una madre muy hermosa cuando tú no lo eres tanto).
Carrie Fisher demostró en numerosos trabajos no tan vistosos que era una excelente guionista (coescribió algunos para las ceremonias de los Oscar, por ejemplo); una gran  escritora.
Con su libro Postcard from the edge (1990) eso quedó a la vista.
Esta semi autobiografía, escrita como ficción, fue llevada al cine -con guión firmado por ella- con Meryl Streep y Shirley MacLaine dirigidas por Mike Nichols y un elenco de secundarios tan impresionantes como sus protagonistas.
Sí. Era un poco exteriorizar que lo suyo había pasado también por haber vivido a la sombra de su notoria madre.
Cuando Carrie Fisher sufrió un infarto, el 23 de diciembre, arriba de un avión, los pronósticos no podían ser buenos. Se trataba de un infarto masivo y antes de tocar tierra pasaron 15 minutos.
Venía de Londres, donde estaba promocionando su libro The Princess Diaris, basado en recortes de prensa guardados durante la filmación de la trilogía original de Star Wars.
Hacía poco, había hecho ruedas de prensa para hablar sobre su documental para HBO, Bright lights: Starring Carrie Fisher (2016). También para esa cadena había hecho un singular y honesto unipersonal en 2010, Wishful drinking.
Por fin había encontrado su vocación.
Su vida había hecho foco.
Gracias a esa estabilidad se tomó con valentía y humor -una de sus características- los comentarios poco favorables por su aspecto en el episodio VII.
Pero lo que tenía expectante al mundo justo ahora, era su reaparición definitiva en el universo del Imperio Galáctico que tanto trastornó su vida, para bien y para mal, gracias al spin off-precuela Rogue One.
Para el 21 de diciembre de 2017 está programado el estreno de Star Wars VIII y ella reaparecerá. Los productores dijeron que no habrá necesidad, esta vez, de efectos digitales: las filmaciones ya concluyeron y están en etapa de postproducción.
Pero Debbie Reynolds tenía deparada al mundo otra sorpresa: si hubo o no conflictos con su hija, si éstos fueron los habituales entre una adolescente y su madre o estuvieron envenenados por el polvo de estrellas que las rodeaba lo sabrán sus más íntimos.
Pero morirse solo unos días después que ella solo tiene una explicación: cuán emotivamente cercanas estaban.
Se puede morir de amor.

DOCUMENTAL HBO: LUNES 9

HBO anunció que su nuevo documental original Bright Lights: Starring Carrie Fisher and Debbie Reynolds se estrena el próximo lunes 9 de enero, a las 22hrs.

La producción muestra la historia de una relación familiar complicada y revela la vida íntima de la actriz y escritora estadounidense Carrie Fisher y de su madre, Debbie Reynolds – ambas que con toda su excentricidad eran miembros de la realeza de Hollywood.

Carrie Fisher y Debbie Reynolds vivían en el mismo complejo en Beverly Hills. Sin embargo, mientras la gran dama de 83 años aun trabajaba en Las Vegas, el espectáculo ya le estaba cobrando su precio. La reacción de Carrie era, a su vez, hilarante y dolorosa. Dirigido por Alexis Bloom y Fisher Stevens, Bright Lights presenta imágenes verité al igual que viejas películas de la familia que traen a la superficie el antiguo mundo de Hollywood .

Bright Lights: Starring Carrie Fisher and Debbie Reynolds fue recientemente aclamada por el público y la crítica en importantes festivales de cine alrededor del mundo, como los Festivales de Cannes, de Telluride y de Nueva York.

Luego de su estreno por la pantalla de HBO, todos los documentales originales están disponibles para los suscriptores a través de HBO GO, la plataforma digital de entretenimiento premium de HBO. Se puede acceder HBO GO a través de www.hbogola.com, descargando la aplicación en un dispositivo móvil (con iOS o Android) o en Xbox 360 (para usuarios de Xbox Live).

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