Home > Comedia > LOS CABALLEROS: UN CÓCTEL DE HUMOR, VIOLENCIA E INGENIO

LOS CABALLEROS: UN CÓCTEL DE HUMOR, VIOLENCIA E INGENIO

The Gentlemen Reparto: Matthew McConaughey, Charlie Hunnam, Hugh Grant, Colin Farrell, Eddie Marsan. Dirección: Guy Ritchie EE.UU., 2019. Duración: 113 min.

LOS CABALLEROS: UN CÓCTEL DE HUMOR, VIOLENCIA E INGENIO


Notice: Undefined variable: font_awesome_version in /home/ulasaloc/public_html/anajosefasilva.cl/wp-content/plugins/accesspress-social-share/accesspress-social-share.php on line 268

No cualquiera es capaz de mezclar humor, violencia y gangsters con la elegancia y el ingenio con que lo hace el británico Guy Ritchie en Los Caballeros (The Gentlemen).
Sobre un guion inevitablemente divertido, que da tantos giros como la imaginación más desbocada puede dibujar, la película desparrama en  su tablero a una legión de extraordinarios actores que dan vida a singulares personajes, desde los más sofisticados a los más chapuceros, y sus muy particulares conversaciones.
El relato es desestructurado  en racontos sobre racontos, no tantos como para que el espectador se pierda, pero lo suficiente como para exigir estricta atención. Claro, hay trucos que ayudan a la memoria, como retomar ciertas escenas que han quedado atrás para completar la historia.
Eso sí, hasta el final, no hay que dar por cerrada ninguna situación. Ritchie sabe jugar con aquello de que lo que entra a cuadro es tan importante como lo que no se nos ha mostrado.

MAFIOSOS LOCALES, RUSOS, CHINOS Y EL REY DE LA SELVA

La primera secuencia es solo una introducción (pero dice mucho): Mickey Pearson (Matthew McConaughy) —un estadounidense que ha aprovechado su paso universitario en Londres para construir un imperio con la marihuana— entra a su bar-oficina, pone la música en el burlitzer y dice a cámara: “Si quieres ser el rey de la selva, no basta con serlo, sino que debes actuar como rey y no dudar”.
Como todo de aquí en adelante, esa primera escena deja al espectador en ascuas (el montaje es esencial en esta narración) y nos devuelve a una situación anterior, sobre la cual se arma y desarrolla todo el relato.
Es el momento en que Ray (Charlie Hunnam) mano derecha de Mickey, ingresa a su casa, donde lo espera agazapado Fletcher (Hugh Grant, deliciosamente irreconocible). Tendrán una larga charla sobre un asunto que involucra muchas libras esterlinas, chantaje e imágenes reveladoras.
Nobles decadentes, mafiosos rusos, mafiosos chinos y mafiosos locales; periodistas tan poderosos como inescrupulosos y hasta un personaje que llaman el Entrenador (Colin Farrell), se cruzan en este frenético y cómico thriller en una danza con abundante sangre, dinero y cadáveres.
Por allí circulan Tom Wu, Jason Wong, Eddie Marsan y una larga lista de actores capaces de subir y bajar por esta frenética montaña rusa.
La disputa es —como siempre— quién se queda con el mejor negocio, en un trasfondo de rivalidad generacional.

UNA LADY MACBETH (Y VARIOS GUIÑOS A SHAKESPEARE)

Castillos, residencias universitarias, caza de faisanes, salones decadentes, cocteles, cenas elegantes, grandes fincas y por ahí algún departamento “social” son el escenario por donde circulan unos y otros.
Y en medio de estos caballeros sí hay una lady Macbeth: Rosalind (Michelle Dockery, Downton Abbey , en una historia nada de estirada ni flemática), mujer de Pearson, cerebral, inquietante e inmutable, que maneja su propia empresa con la misma seguridad con que se mueve sobre el fino estilete de sus tacones.
Como suele ocurrir con el realizador de la genial Cerdos y diamantes (Snatch , su mejor película), la música es un personaje relevante, que subraya, realza o pone la ironía del momento.
Tensión, frenesí, humor y diálogos agudos, citas cinéfilas, guiños a Shakespeare y hasta a Black Mirror (es un filme inglés) forman este alucinante cóctel gangsteril a la manera tan particular de Guy Ritchie.
Refinadamente violenta, lea bien esta columna antes de verla.

Categorias: Comedia

Relacionados

Copyright Anajosefasilva.cl 2014