Notice: Trying to get property of non-object in /home/ulasaloc/public_html/anajosefasilva.cl/wp-content/plugins/wordpress-seo/frontend/schema/class-schema-utils.php on line 26
Ana Josefa Silva

Home > Drama > POR GRACIA DE DIOS: HASTA DÓNDE ALCANZA EL PERDÓN

POR GRACIA DE DIOS: HASTA DÓNDE ALCANZA EL PERDÓN

Grâce à Dieu aka Reparto: Melvil Poupaud, Denis Menochet, Swann Arlaud, Eric Caravaca. Dirección: François Ozon Francia, 2018. Duración: 137 min.

POR GRACIA DE DIOS: HASTA DÓNDE ALCANZA EL PERDÓN

Como podría esperarse del talento de François Ozon, Por Gracia de Dios (Grâce à Dieu) no es otra película más, entre las numerosas que se han filmado en el mundo, sobre los abusos cometidos por religiosos y la política de ocultamiento de la Iglesia Católica.
Si en la premiada En primera plana (Oscar 2016 a mejor filme) VER COMENTARIO un acucioso y arriesgado equipo periodístico logra destapar el escándalo que remeció a la iglesia de Boston, y en la dolorosa película chilena El bosque de Karadima (Matías Lira, 2015) VER COMENTARIO conocimos el horror que sufrieron jóvenes feligreses de esa conocida parroquia, Por Gracia de Dios examina cómo se vive después del trauma y en el escenario de las nuevas directrices del actual papado. Desde allí se pregunta sobre aquello que está en los cimientos del catolicismo: la misericordia.
La película en sí es un debate profundo sobre el perdón, pero con mayúsculas, y de ida y vuelta. Una discusión extremadamente compleja, que en rigor apunta al “caritas”, nada menos que aquello sobre lo que se funda el cristianismo.

UNA HISTORIA ÁGIL, SENSIBLE, HUMANA

Pero esta reflexión se entreteje en una historia ágil, sensible y humana.
Primero pone todo su foco en Alexandre Guérin (Melvil Poupaud), en su cotidiano, sus emociones, su compleja travesía. Y tal como en las películas antes mencionadas, esta también se basa en un hecho real, el del sacerdote Bernard Preynat, de la diócesis de Lyon, acusado en 2016 de abusar sexualmente de decenas de niños.
Lo interesante es que este es un relato desde el punto de vista de un católico que nunca ha dejado de ser practicante, casado con una mujer igualmente observante, que han criado a sus hijos en la religión. Y siguen haciéndolo: van a Misa, comulgan, sus hijos reciben el sacramento de la Confirmación.

 LA HISTORIA DE ALEXANDRE

De sus vivencias de infancia y juventud, Alexandre ha aprendido algo sano: con la familia y los niños se conversa todo; de manera adecuada, pero sin mantener nada en la nebulosa; se comparte y se les escucha de verdad. Donde los Guérin se instalan discusiones serenas, inteligentes.
Gracias a esta educación y formación que han recibido en casa, estos chicos —algunos adolescentes ya— están preparados para expresar sus puntos de vista y opiniones. También son capaces de preguntarse, arrojar luces y analizar qué ocurrió con sus abuelos, que no escucharon cuando debieron; si acaso Alexandre los juzga, los perdona.
Todo comienza a remecerse en la vida de este exitoso profesional cuando un apoderado del colegio de sus hijos le comenta que el cura que abusó de él sigue enseñando a niños.
Empieza entonces un carteo y luego entrevistas con el aparato del Arzobispado, donde se sigue el protocolo instaurado por el Papa Francisco. Prodigiosa la puesta en escena que arma Ozon de un sistema exquisitamente elusivo.
Alexandre se vuelve a enfrentar a su pasado e incluso como una forma de chequear si quizás hubo algo que él no hiciese bien, en una celebración familiar en la refinada casona de sus padres, le trae a colación a su madre aquello que alguna vez él le contara. La respuesta de la aristocrática señora es elocuente.

LAS OTRAS VÍCTIMAS Y CÓMO LOGRAN ORGANIZARSE

El filme deja por un momento a Alexandre para indagar en otras víctimas, François y Emmanuel (estremecedoramente dañados).
Luego todos ellos se reunirán, no sin dificultades, para articular un grupo que desarme la completa inacción de la iglesia frente a hechos que sí conoce bien y que no niega.
Las frustraciones, la inocencia traicionada (solo algunos breves flash-backs dan cuenta de los traumas vividos), la retórica vacía de compromiso de la burocracia eclesiástica, la minimización, las decenas de años que les ha tomado a algunos verbalizar sus horribles vivencias. Todo ello sale a la luz en este grupo, que descubren no sin asombro que las tácticas y métodos siempre fueron los mismos.

INQUIETANTE Y NECESARIA

Siendo respetuosa, a la vez que implacable e intensa, Por Gracia de Dios resulta ser una película profundamente inquietante y, de paso, muy necesaria para quien se considere católico.
Porque tras su sobriedad y ese aire cartesiano que sobrevuela su estilo, apunta no solo al daño sicológico y emocional que deja como huella el abuso en las víctimas, sino a cómo ataca las bases mismas de la fe y la institución.
La escena final es tan abierta como la herida que estos hechos han dejado en la Iglesia de San Pedro.
¡Magistral!

Categorias: Drama

Relacionados

Copyright Anajosefasilva.cl 2014