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EL REGRESO DE MARY POPPINS: EL MUNDO AZUCARADO Y COLOR DE ROSA

Mary Poppins Returns Reparto: Emily Blunt,  Lin-Manuel Miranda,  Ben Whishaw,  Emily Mortimer,  Nathanael Saleh, Pixie Davies,  Joel Dawson,  Julie Walters,  Colin Firth,  Meryl Streep, Dick Van Dyke,  Angela Lansbury. Dirección: Rob Marshall Estados Unidos, 2018. Duración: 130 min.

EL REGRESO DE MARY POPPINS: EL MUNDO AZUCARADO Y COLOR DE ROSA

Podría llegar a ser un placer culpable si no durara dos horas. El regreso de Mary Poppins (Mary Poppins returns) está tan perfecta (y por momentos seductoramente) realizada que no es difícil caer bajo su encanto. Es solo que cuando tú le echas 1 cucharada de azúcar a tu té (o café), tres y cuatro te resultan demasiado.
Este es un mundo color de rosa donde todo se puede.
Pero para quienes aman los musicales -los de siempre, los que llenan Broadway, el West End y últimamente sus remakes chilenos- esta es la mejor noticia del año.

CANCIONES OREJAS Y OTRAS (MUY) DULZONAS

Aparte del componente nostálgico -¿quién no amó Mary Poppins, la de Julie Andrews y Dick Van Dyke?- para esta producción se seleccionó lo mejor de lo más aplaudido de ese género; se preocuparon de que las canciones fueran oreja y casi tan onomatopéyicas como el mítico suercalifragilísticoexpialidoso y que ese mundo vintage londinense tan adorable estuviese de fondo. Ese con las calles con faroles a gas, el majestuoso Big Ben entre la bruma, la neblina y el smog, donde hemos visto pasear personajes y objetos tan simbólicos de la cultura británica pop como Sherlock Holmes, los bobbys con sus cascos y los grandes bancos en edificios imponentes.
Todo ello para abrir paso a una explosiva paleta de colores como para reventar la vista. Mucho color pastel por cierto, algunos bien chillones también, árboles floreciendo a reventar de flores rosadas.
Y claro, también hay canciones dulzonas.

UN GRAN CASTING

Lo más importante: sus protagonistas.
Esta es una continuación de la Mary Poppins que dejamos en los ’60.
Los niños que ella (la grandiosa Julie Andrews en ese tiempo) ha dejado criados son hoy jóvenes adultos que viven en una misma casa.
Sucede que Michael (Ben Whishaw) ha quedado viudo con tres hijos pequeños y su hermana Jane (Emily Mortimer) está allí ayudando.
La magnifica Julie Walters, como la alocada cocinera Ellen, es otra más de la casa.
Y en lugar del deshollinador de Dick Van Dyke, hay un farolero (sí, como los del El Principito), encargado de prender la luz de la calle en las mañanas y apagarlas en la noche: Jack.
Y para ese rol, la producción buscó al top de top: Lin-Manuel Miranda, el actor cantante que ha arrasado en Broadway desde que protagonizó Hamilton , el musical más visto y premiado de los últimos años.
Por cierto, tal como el deshollinador de la primera, Jack conoce a Mary Poppins (Emily Blunt).
Y ya sabemos que ella aparece cuando hay problemas. Y en la familia Banks sí que los hay: Michael debe dividendos al banco porque la plata apenas alcanza para comer y la casa está por ser rematada. Estamos en plena época de la Gran Depresión.
Entonces desciende Mary Poppins.

 

LO MEJOR: CIERTAS COREOGRAFÍAS, DIÁLOGOS AGUDOS

Hay coreografías verdaderamente imaginativas y vigorosas. Y hacia el tramo final una tensión que añade algo de vigor a tanta azúcar.
Las líneas de diálogo que involucran a la mágica nanny son lo mejor. Así como las intervenciones del forzadamente amable y muy británico banquero Wilkins (Colin Firth).
Hay cameos del mismísimo Dick Van Dyke, de Meryl Streep y de Angela Lansbury.
El lema, acorde con el tono: “Todo se puede”.
EN SUMA: Todo muy rosado y azucarado.

DIRECCIÓN: John Marshall.
Compositor: Marc Shaiman

Categorias: Familiar

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