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TRES ANUNCIOS POR UN CRIMEN : UN DUELO DE RUDA TRAVESÍA 

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri Reparto: Frances McDormand, Woody Harrelson, Sam Rockwell, Caleb Landry Jones. Dirección: Martin McDonagh Rdeino Unido, 2017. Duración: 112 min.

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TRES ANUNCIOS POR UN CRIMEN : UN DUELO DE RUDA TRAVESÍA 

No solo es Mildred Hayes (Frances McDormand). En Ebbing, Missouri, parecen estar todos enojados. Con la vida que les tocó, con el prójimo, con ellos mismos. Y sin embargo, en Tres Anuncios por un crimen (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri ) -un drama áspero, que gira en torno a una dolorosa pérdida- el director y guionista Martin McDonagh desliza un humor inclasificable, que fluye natural entre los hilos narrativos y guarda coherencia con la atmósfera que se ha construido.
Puede ser que Mildred tenga más motivos que los demás para andar pateando piedras. Hace meses, su hija adolescente fue violada y asesinada y la policía solo tiene una carpeta con los antecedentes y ni un sospechoso. Su marido -que tampoco es el tipo más encantador del mundo- la ha dejado por una chica joven y ella vive con su hijo adolescente (Lucas Hedge, Manchester junto al mar), de cuyo propio sufrimiento nadie se hace cargo.

LA DURA Y HOSCA MILDRED

Frances McDormand, esa siempre asombrosa actriz, construye aquí un rol complejo, rico en matices y nítido a la vez. Ya en la primera escena el espectador sabe que esta no es una variación de su inolvidable Marge de Fargo (1996). Tampoco la pesimista y amarga mujer de la magnifica miniserie Olive Kitteridge (2014).
Mildred es una mujer hosca (“nunca le dices nada agradable a nadie”), pero temeraria; inundada de dolor pero dura y decidida; no tiene fe en nada ni en nadie, pero, terca como es, no piensa en dejar las cosas como están.
Y su último recurso es pagar por tres enormes avisos camineros, que se alcanzan a divisar desde su rancho, con mensajes directos al jefe de policía, William Willoughby (Woody Harrelson).
La polémica que estalla entre los habitantes del pueblo -que en realidad no necesitan nada para comportarse de manera poco afable- provoca una cascada de situaciones, la mayoría violentas.
De hecho, William es el más paciente. No así su segundo en la estación, Dixon (Sam Rockwell), un hombre primitivo y elemental, que sigue los consejos de su madre, una mujer que se dedica a consumir basura televisiva y cerveza.

LOS CONTRADICTORIOS SERES HUMANOS

Este western siglo XXI es una película inglesa/estadounidese, con actores estadounidenses, que deja ver su sello europeo en el tratamiento narrativo, en sus tempos, aunque el relato no dé respiro y su guión esté siempre sorprendiéndonos.
Nada hay de predecible aquí: cuando la historia va caminando por un derrotero, y uno ya tiene más o menos definidos a protagonistas-antagonistas, surge una circunstancia que replantea todo.
Como en la vida misma, en la que cualquier lógica de malos y buenos se derrumba porque los seres humanos estamos llenos de matices y recovecos que ni se asoman a la superficie.
McDonagh despliega una serie de acabados personajes secundarios -cada uno con sus laberintos, luces, sombras y cargas emocionales- con el que arma un tejido social vívido y con mucho de realidad.
Ebbing es como un laboratorio para observar cómo se cultiva la violencia entre los seres humanos, esa que nunca ha abandonado nuestro planeta.

UNA HISTORIA PERSONAL Y LA DE UNA COMUNIDAD

Los flashbacks y raccontos son los precisos y a la vez tan austeros que solo con escenas mínimas nos enteramos de asuntos relevantes e iluminadores.
Esta es una historia personal, a la vez que la de una comunidad. Por ello la cámara transita desde los planos más íntimos a imágenes majestuosas, grandes planos generales de una carga dramática insospechada.
La película no va por averiguar quién es el asesino, aunque una frase de Willoughby -que nos hace bastante sentido- nos tiente a pensar así.
Tres avisos por un crimen es la travesía de un duelo. Allí, en ese pueblo, donde todos parecen ser insensibles y su forma de relacionarse es agresiva, cuando no violenta de una vez.
El camino a la sanación de Mildred es también el de la comunidad en la que vive. La palabra esperanza empieza a asomar casi como un milagro. Cuando la proximidad entre unos y otros da espacio para un mejor entendimiento y la violencia, entonces, empieza a ceder.

Muy Buena.

Categorias: Drama

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