Home » » #SCARFACE, CARACORTADA EL MUNDO ES TUYO

#SCARFACE, CARACORTADA EL MUNDO ES TUYO

#SCARFACE, CARACORTADA EL MUNDO ES TUYO

Por Patricio Cuevas F., periodista
Co-conductor de Expreso BioBio, Académico de la UAH y UDP.
@cuevaspato

En enero de 2013 la película chilena «No»estuvo entre las candidatas al Óscar a la mejor película extranjera. Un par de años después, Pablo Larraín, su director, es el nombre a cargo de una futura tercera versión de «Caracortada» («Scarface»), que antes también realizaron Howard Hawks (1932) y Brian de Palma (1983).

Se trata de un argumento que no envejece, que cambia de escenarios y factores materiales fílmicos, y que plantea una tesis aterradora: el sistema democrático permite modelos de ascenso ilegales y peligrosos, en manos de personajes excéntricos, que ascienden en la escala de poder con su propio código de justicia y que perpetran con violencia y crimen sus objetivos en medio de una contemplativa impunidad.

También se trata de la respuesta cancerígena al rechazo a inmigrantes en una sociedad donde muchos añoran cumplir el sueño americano. Pablo Larraín, observador descarado y sin prejuicios del sistema político chileno, calza perfecto cuando de esta premisa se trata. Él también, como Hawks y De Palma en su momento, podría ser un nuevo provocador.

Tony Camonte, en la versión de 1932, es un ítaloamericano de insoportable carácter, machista y arrollador, inescrupuloso, que no conoce autoridad en su jefe, el envejecido y tradicionalista John Lovo. Hace chistes en pantalla que no son cómicos, que sólo pretenden retratarlo como un insoportable. John Lovo sabe que Tony resolverá todos los problemas de su contexto de poder, en medio de la instalación de la ley seca en Estados Unidos. Pero al querer tomar sectores de la ciudad en torno a la venta ilegal de alcohol, Tony sigue su instinto irrefrenable. Su jefe lo reprende, le pide que se detenga. Tony termina por quitarle a su mujer, su imperio, su dominio.

Entonces, vemos sucesivas y numerosas escenas en que diferentes sicarios descargan enormes lluvias de plomo contra inocentes o rivales. Resulta impresionante, aún en este tiempo, enfrentar esa versión en blanco y negro, filmada con escenas cortas pero con la cámara siempre en movimiento y en coordinación con el centro de la acción. Aflora además, sutilmente, la relación incestuosa entre los hermanos Tony y Cesca en un final dramático donde prometen quedarse juntos hasta el final, a sabiendas de que no tienen salida.

En su tiempo, los productores de la cinta se vieron complicados pues sentían que se trataba de la exaltación de la vida gangsteril. El nombre de Al Capone frecuentaba las portadas de periódicos. Así, «Caracortada», inspirada en Capone, portaba un conflicto moral evidente: mostraba un ascenso triunfal hacia el poder, pero resolvía todo con la muerte, dejando a cientos de víctimas en el camino. No hubo dudas cuando se trató de presentarla. Al comienzo de los créditos iniciales, la»Caracortada»de 1932 muestra una advertencia: “esta película es una denuncia contra la vida del hampa… y un llamado al gobierno a que enfrente la situación”. Varias versiones finales le colocaron incluso un subtítulo: “Caracortada, la vergüenza de una nación”.

¿Qué queda más en la retina del espectador de esa versión de 1932? La cámara está con el personaje principal, celebra la motivación del poder, respira cruelmente el ascenso, que es a la vez la desintegración moral. Nada muy diferente de lo que rescata Brian de Palma en los ochenta. Hay más similitudes de forma y fondo de las que imaginamos.

Cuando Tony Montana, el retrato de Al Pacino en la versión de 1983, se pavonea del poder de fuego de sus armas, (“wanna play rough?… say hello to my little friend!”) o cuando su hermana Gina lo va a provocar semi-desnuda pidiéndole que la posea, una escena de enorme carga erótica que disfraza odio y venganza, no se trata de elementos narrativos nuevos: ambas versiones son sólidas en ese conflicto protagónico. Cambian, por supuesto, los escenarios y las formas de narrar, pero la esencia será la misma. Tony Camonte en el tiempo de la prohibición, y Tony Montana en la época de Reagan, despliegan explícitos un pequeño elogio a la locura y a los desenfrenos que el ser humano siente al estar ebrio de poder.

Las singularidades de De Palma tienen que ver también con la forma en que él lleva a cabo su cine. La crítica no entendió «Carcacortada» en tiempos de su estreno, pero con el paso de los años alcanzó un sitial de privilegio entre cintas del mismo género. La pantalla grande gringa no se acostumbró fácil, pese a la búsqueda y los aciertos de muchas películas atrevidas y narrativamente originales en los 70, a que temas o personajes incómodos fuesen hegemónicos, menos a lo largo de 2 horas y 50 minutos.

La cocaína es el componente amplificador y cinematográfico más relevante en el Caracortada de la Guerra Fría, que exagera toda su dimensión fílmica. Es en sí un gran viaje de consumo, y su último cuarto de hora la vivencia de una sobredosis de la cual el espectador no puede salir. El rechazo, en tiempos de su estreno, fue extraordinario y condenó a la cinta injustamente. Caracortada modelo 1983 fue considerada una película menor, un viaje interminable de cine B, una muestra innecesaria de violencia y decadencia moral respecto de personajes que no son atractivos de mirar. Pero De Palma, operático, dramático y exagerado desde siempre, redundó hasta la sátira la idea de que Tony Montana, fantásticamente acribillado, se negase a morir en medio de su eterna sobredosis. Tieso, inmune al dolor, inmune a la excitación más que de acabar con los demás, Montana exhibe un descontrol aterrador y constante. El personaje no cambia. El personaje es la constante, incluso luego de caer a su piscina de sangre.

Saber que el guionista de De Palma, Oliver Stone, escribió la historia en medio de su adicción a la cocaína es una anécdota casi irrisoria. Antes y después, presa de la idea de homenajear a otros, sus películas portaron un estilo cercano a la hipérbole: Hermanas (1973), Carrie (1978), Vestida Para Matar (1980), Blow Out (1981), La Hoguera de las Vanidades (1990), Carlito’s Way (1993) y Pasión (2012), por nombrar algunas.

El cine de Pablo Larraín, en paralelo, es incómodo. Aborda novedosamente la visión de la vida en dictadura. Muestra en pantalla momentos decadentes del Chile interior, desangrado y enfermo en la intimidad, sombrío y cínico en el ambiente («Tony Manero», de 2008, «Post Mortem», de 2010). La visión de un Chile permeado por al tráfico de drogas y la corrupción afloró fácilmente en su proyecto televisivo para HBO «Prófugos». Narrador del dolor y de la parte fea de un país, es un nombre que sabe leer bien la contingencia de un nuevo «Caracortada», esta vez con la lectura de los carteles y el narcoestado mexicanos.

Mientras Pablo Larraín es indiscutiblemente reconocido por pares y por la crítica, en Chile los espectadores le corren la cara. No lo miran de frente. Cuesta. Duele. No es fácil enfrentar las motivaciones de sociópata del protagonista de Tony Manero, amén también de que se trata de un imitador de un personaje del cine de Hollywood. Algo hay en «Tony Manero»sutilmente cerca de la idea de «Caracortada». Algo enfermizo y aterrador.

La presencia de Gael García Bernal en «No»permitió algo más de glamour y atención. Pero el público, que la vio en buen número, no alcanzó a comprender su extraordinaria y sorpresiva visión sobre un episodio épico y estereotipado de la historia. Esta oportunidad, este ingreso al cine hollywoodense, de la mano del mismo productor de la versión de 1983, Martin Bregman, podría ser una etapa consolidación mayor.

Pablo Larraín está, en estos momentos, contemplando ese letrero luminoso que aparece en las dos versiones de «Caracortada» y que reza “el mundo es tuyo”. A punto de dar el siguiente paso.

Copyright Anajosefasilva.cl 2014


Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (1) in /home/ulasaloc/public_html/anajosefasilva.cl/wp-includes/functions.php on line 4979

Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (1) in /home/ulasaloc/public_html/anajosefasilva.cl/wp-includes/functions.php on line 4979