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«EL CLUB»: EL TRIUNFO DE LA IMPUNIDAD

"El Club" Reparto: Roberto Farías, Alfredo Castro, A. Goic, A. Sieveking, J. Vadell, M. Alonso, Antonia Zegers, F. Reyes, J. Soza. Dirección: Pablo Larraín. Chile, 2015. Duración: 97 minutos. MUY INTERESANTE. MUY CRUDA Y DESESPERANZADORA.

«EL CLUB»: EL TRIUNFO DE LA IMPUNIDAD

De Pablo Larraín los chilenos podemos decir con orgullo que juega en las ligas mayores.
Cannes, la Berninale y hasta el Oscar lo han tenido a él y a su equipo -como el cineasta enfatiza en sus entrevistas- como protagonistas (hasta HBO lo ha reclutado para dirigir sus producciones más selectas).
Por eso, y porque aterriza en la cartelera chilena con un premio tan relevante como el Oso de Plata de Berlín del jurado, el estreno de «El Club» está rodeado de grandes expectativas.
Y también porque tiene un elenco de lujo (y que se desempeña como tal).
Casualidad -afortunada o no- se estrena a pocas semanas de la aplaudida y exitosa «El bosque de Karadima» (Matías Lira), otro filme sobre los pecados mortales de la Iglesia Católica chilena.
Pero hay inmensas diferencias entre una y otra. Sin detenernos en ellas, habría que decir, para simplificar, que si «Karadima» se percibió dura y dolorosa (que lo es), frente a «El Club», puede hasta verse como un paseo por el campo.
Es que así de oscura, fuerte, cruda, y sobre todo rotundamente desesperanzada, es esta ficción sobre una singular comunidad que es albergada en una casa de playa montada sobre un risco.
Allí conviven los curas Vidal (Alfredo Castro), Silva (Jaime Vadell), Ortega (Alejandro Goic), Ramírez (Alejandro Sieveking), Alfonso (Francisco Reyes) y Matías Lazcano (José Soza), bajo el cuidado y las órdenes de la madre Mónica (Antonia Zegers, en el mejor rol de su carrera). Cada cual cargando con sus pecados, en esta suerte de exilio-cárcel, a la vez que refugio protector.
El grupo tiene su rutina de rezos, comidas y paseos, incluida su activa participación en las carreras de galgos que se organizan en el pueblo.
De pronto llega hasta su puerta Sandokan (Roberto Farías, magistral), un pordiosero que en una suerte de letanía mendigante y a viva voz lanza su historia -una mezcla confusa de reclamos, acusaciones y loas a los curas y Dios- sobre los abusos sexuales sufridos cuando niño, en una casa de acogida de la iglesia. Su lenguaje explícito, tan sórdido como real -en el que abundan y se reiteran palabras como penetración, prepucio, eyaculación, etc.- se instalará en la historia y permanecerá inamovible como la mala conciencia.
Es la inserción, en la película, de «Acceso», el monólogo que estrenó Farías en el Teatro La Memoria, un texto trabajado en conjunto entre el actor y el propio Pablo Larraín, quien lo dirigió.

La inmediata y dramática primera consecuencia de la irrupción de Sandokan gatillará a su vez otro hecho no deseado por esta singular comunidad: la llegada de un investigador enviado por la iglesia, el padre García (Marcelo Alonso).
De su mano, y a través de sus reiterados interrogatorios a cada uno de los habitantes de la casa, los espectadores iremos conociendo la historia -o parte de ella- que esconden este «refugio» y cada uno de sus habitantes.
Como cineasta, Larraín domina el lenguaje con que trabaja: la luz, las imágenes, los encuadres, el montaje. Es acucioso y sensible.
Lo que su cámara transmite -la oscuridad, la atmósfera fría y asfixiante aún cuando estemos frente al océano abierto e inmenso- es coherente con la historia que va relatando el guión.

Ninguno de sus personajes tiene alguna luz que arrojarnos. Son todos seres abyectos o malignos o bien tan dañados por el mal que parecen irremediablemente destruidos en su humanidad. O exhiben una frivolidad rayana en la tontera, como la de los jóvenes surfistas, tan vaciados espiritualmente como los protagonistas. Y lo que pudo ser un rayo de luz se diluye en la feble e inútil actuación de quien podría haber provocado un cambio.
La impunidad y el mal triunfan.
En la mirada decididamente pesimista de «El Club» no hay lugar para la esperanza.
IDEAL PARA: los desencantados y descreídos del mundo.

Categorias: Drama

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