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HITCHCOCK Y PSICOSIS: CÓMO DIRIGIR LAS EMOCIONES DEL ESPECTADOR

HITCHCOCK Y PSICOSIS: CÓMO DIRIGIR LAS EMOCIONES DEL ESPECTADOR


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(En Netflix desde el 22 de mayo 2020).

Psicosis (Psycho), el clásico de Alfred Hitchcock de 1960 fue para el maestro del suspenso objeto de gran orgullo.
Así se lo dijo a François Truffaut cuando el premiado cineasta galo viajó a Hollywood a entrevistarlo ( El cine según Hitchcock, 1966, publicado por Alianza Editorial, Madrid).
“La construcción de esta película es muy interesante y es mi experiencia más apasionante como juego con el público. Con ‘Psycho’, dirigía a los espectadores exactamente igual que si tocara el órgano”.
“Mi principal satisfacción es que la película ha actuado sobre el público, y es lo que más me interesaba. En Psycho, el argumento me importa poco, los personajes me importan poco; lo que me importa es que la unión de los trozos del filme, la fotografía, la banda sonora y todo lo que es puramente técnico podían hacer gritar al público”.
Y le dice a Truffaut: “Usted sabe que el público intenta siempre anticiparse a la acción, adivinar lo que va a pasar, y le gusta decirse: ‘¡Ah!, ya sé lo que va a pasar ahora’. Por tanto no sólo hay que tener esto en cuenta, sino dirigir completamente los pensamientos del espectador”.
Más adelante le dirá: “El público presta tal atención al diálogo que ya no piensa lo que hace la cámara. (…) Para mí era apasionante utilizar la cámara para engañar al público, desviando su atención”.
“Creo que es para nosotros una gran satisfacción utilizar el arte cinematográfico para crear una emoción de masas. Y, con Psycho , lo hemos conseguido. No es un mensaje lo que ha intrigado al público. No es una gran interpretación lo que ha conmovido al público. No era una novela de prestigio lo que ha cautivado al público. Lo que ha emocionado al público era el film puro”.
Y luego agrega:
“Me es igual que se piense que se trata de un pequeño o de un gran film. No lo emprendí con la idea de hacer una película importante. El film no ha costado más de 800 mil dólares y he ahí en lo que consistía la experiencia: ‘¿Puedo hacer un largometraje con las mismas condiciones que un film de televisión?’. Utilicé un equipo de televisión para rodar con mayor rapidez”.
(Casi toda la película se rodó con lentes de 50 mm en cámaras de 35 mm. Y como sería en blanco y negro, cosa que no agradó al estudio, recurrió a su equipo televisivo para hacerla).

 LA ESCENA DE LA DUCHA Y LA IMPORTANCIA DEL BLANCO Y NEGRO

Pero hubo secuencias en que sí se detuvo. El rodaje de la clásica escena de la ducha “duró siete días y tuvimos que realizar setenta posiciones de cámara para obtener cuarenta y cinco segundos de película”, cuenta en la entrevista.
En total, la escena dura 3 minutos e incluye 50 planos.
En ella usó una doble, y no a Janet Leigh, de quien solo se ven “las manos, los hombros y la cabeza”.
“Todo el resto está hecho con la modelo. Naturalmente, el cuchillo no toca jamás el cuerpo, todo está hecho en el montaje. No se ve jamás ninguna parte tabú del cuerpo de la mujer, pues filmamos al ralentí ciertos planos para evitar recoger en la imagen los senos. Los planos rodados al ralentí no fueron acelerados después, pues su inserción en el montaje da la impresión de velocidad normal”.
Esta escena le significó problemas con la censura: tuvo que demostrarle a los censores que no se veía ningún seno.
“En un film de este género, la cámara es la que hace todo el trabajo”.
Y como le hace notar Truffaut, se trata de una película muda en un 50%.
En otro libro, “Nuevamente Hitchcock. Escritos y Entrevistas 2”, Selección de artículos y entrevistas por Sidney Gottlieb, se reproduce una entrevista realizada en 1971 por la U de Columbia, Hitchcock abunda sobre el tema:
“Filmé ‘Sicosis’ en blanco y negro por una sola razón: el flujo de la sangre en el desagüe. Sabía que si la película se hiciera en color, esa escena resultaría bastante repulsiva”.
En otra conversación incluida en este libro señala: “La violencia explícita nunca llega a ser tan buena como la violencia que pueden imaginar las personas. Por ejemplo, en ‘Psicosis’ nunca muestro que el cuchillo toque a la chica. Todo se sugiere”.
Más adelante abunda:  “La escena estaba diseñada para permitir el máximo terror posible sin mostrar violencia gráfica. Y, además, se hizo sin color porque un buen director sabe que el color destruye parte de la atención de los espectadores. El blanco y negro es mucho más espeluznante. El cuchillo sube y baja. Nosotros (los espectadores) completamos las puñaladas. Nunca las vemos. Completamos los detalles de la violencia basándonos en nuestros recuerdos”.

LOS DETALLES DEL MÍTICO FILME

Como dice el maestro, la historia de la película se puede resumir en unas cuantas líneas: Marion Crane (Janet Leigh), a quien vemos mantener un encuentro con su amante, roba US$40 mil a su jefe en la inmobiliaria donde trabaja. Toma su auto y emprende una huída sin destino claro. Se detiene en un Motel junto a una carretera perdida, que administra Norman Bates (Anthony Perkins), un hombre que vive solo con su madre.
El guión de Joseph Stefano se basó en la novela homónima de Robert Bloch, quien se inspiró en los crímenes de Ed Gein, un asesino en serie de Wisconsin.
La música es de Bernard Herrmann, el compositor preferido de Hitchcock.
La película obtuvo 4 candidaturas al Oscar, incluyendo mejor director.
El diseño del Motel está inspirado en el cuadro “House by the railroad” de Edward Hopper.
Duración: 109 minutos.

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