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JULIETA: MELODRAMA MARCA ALMODÓVAR

Reparto: Emma Suárez, Adriana Ugarte, Daniel Grao, Inma Cuesta, Darío Grandinetti, Rossy de Palma, Michelle Jenner, Pilar Castro. Director: Pedro Almodóvar España, 2016. Duración: 96 min. IDEAL PARA: Almodóvar lovers.

JULIETA: MELODRAMA MARCA ALMODÓVAR

Una historia dolorosa, lejos de la comedia —aunque matizada de alegría y pasión—, Julieta no es, no obstante, ni la más trágica, ni la más dramática; tampoco es la mejor ni la peor película de Pedro Almodóvar.
Es un melodrama —con canción de Chavela Vargas y todo (“Si no te vas”), al cierre— que es lo que se le da muy bien al director manchego.
Es más: podría haber sido una lujosa telenovela, a modo de miniserie.

Inspirándose libremente en cuentos de la Premio Nobel Alice Munro (“Escapada”, 2004), sigue a una mujer que, decidida a dejar atrás un pasado no resuelto que lleva clavado años en su corazón, acepta irse de Madrid y seguir a su novio (Darío Grandinetti) a Portugal.
Pero un encuentro fortuito la devuelve al infierno interior del que había demorado años en salir y que creía superado.
Adopta una drástica decisión: no solo se quedará en Madrid sino que volverá a aquel antiguo apartamento que habitaba cuando su vida feliz se transformó en un martirio.
Julieta, la del hoy (Emma Suárez), ha sido golpeada por dos duras pérdidas afectivas, dolorosisímas ambas; pero una de ellas, irremontable, aquella que le ha dejado su alma en vilo.
Desde su antigua morada, se da a la tarea de recoger los trozos de su vida, a desandarla y bucear las pistas que no ha encontrado en todo este tiempo.
Comienza por escribir su historia en un diario de vida.
En ese raconto aparece una Julieta guapa, desenfadada y vital (Adriana Ugarte), que conoce a dos hombres en un tren. A uno apenas lo alcanza a ver; con el otro, Xoan (Daniel Grao) dará rienda suelta a una pasión intensa y luminosa. El es un pescador y ella lo sigue a su casa frente al mar. Tienen una hija, Antía, la luz de sus ojos.
Como suele ocurrir en las películas de Almodóvar, aquí las mujeres son las que mueven el eje de la Tierra. Incluso el breve rol de Rossy de Palma (¡qué presencia!) tiene relevancia y, a todo evento, más interés que el de Grandinetti (nunca debió aceptar ese personaje).
Julieta no es todo lo asombrosa y deliciosamente excesiva que es Mujeres al borde de un ataque de nervios (o Volver); ni tan estremecedora como Todo sobre mi madre o Hable con ella; ni tan dura y dolorosa como esa tragedia abrumadora que es La mala educación.
Es en ese repertorio de emociones, en el que pululan curiosos y ambiguos personajes, donde el cineasta pisa seguro.
En cambio en Julieta el concepto de culpa —que pretende ser la pulsión basal en torno a la que se organizarían el destino y las decisiones de su protagonista— no se manifiesta sino hacia el final; el guión no alcanza a desplegar la sutil e interesante complejidad subyacente en este sentimiento. Lo mismo ocurre con la idea de crimen y castigo que sobrevuela la historia.
Donde sí acierta plenamente es en su renovado elenco: Adriana Ugarte y sobre todo Emma Suárez llegan a cortar el aliento con sus interpretaciones.
Y también evidencia la madurez que ha alcanzado su propuesta estética. El juego de colores —en ambientaciones, exteriores y vestuario— entrega tanta información al espectador sobre los momentos y emociones de sus protagonistas como lo hacen los diálogos.

IDEAL PARA: Almodóvar lovers.

Categorias: Drama

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