Home > Drama > «MIA MADRE»: LA PÉRDIDA DE UNA MADRE Y MAESTRA

«MIA MADRE»: LA PÉRDIDA DE UNA MADRE Y MAESTRA

(My Mother) Director: Nanni Moretti Reparto: Margherita Buy, John Turturro, Giulia Lazzarini, Nanni Moretti, Beatrice Mancini, Stefano Abbati, Enrico Ianniello. Duración: 102 min. País: Italia. Año: 2015 MUY BUENA. PARA CINÉFILOS Y GENTE SENSIBLE.

«MIA MADRE»: LA PÉRDIDA DE UNA MADRE Y MAESTRA

Del prolífico y genial Nanni Moretti -actor, director, guionista italiano- poco ha llegado a nuestra cartelera.
Sí tuvimos la fortuna de ver hace poco «Habemus Papam» (2011), gracias a que El Biógrafo la estrenó justo la semana en que Francisco era elegido como Sumo Pontífice en Roma. La singular comedia dramática -llena de cuestionamientos humanos y profundos- es otro acierto más en una premiada filmografía que luce joyas como «La habitación del hijo» (2001), «Abril» (1998) o «Caro diario» (1993).
El drama, la tragedia y la comedia más delirante conviven en su obra.
En «Mia Madre» Moretti se desdobla en un alter ego, Margherita, una respetada directora de cine que se encuentra filmando una película mientras su madre yace enferma en el hospital.
Y eso es exactamente lo que vivió el realizador cuando rodaba «Habemus Papam»: la enfermedad que fue apagando a su madre hasta morir.
«Mía Madre» es su duelo, un homenaje y una reflexión no carente de autocrítica a sus propias opciones de vida.
Y lo hace en un relato que mezcla realismo con secuencias oníricas, emociones profundas y humor, a través de tres generaciones de mujeres: Margherita, una mujer en los 40, con una crisis existencial que afecta todos los ámbitos de su vida; su madre, postrada en el hospital, una ex profesora de latín, una maestra con todas sus letras, esa a la que sus ex alumnos la visitan con frecuencia porque «ella me enseñó la vida»; y Livia, la hija de Margherita, una adolescente que ama a su abuela y en quien ella confía sus temas más personales (como no lo hace con su madre).
Margherita va desde el set de filmación al hospital, donde su hermano (el propio Moretti) prácticamente se ha instalado: él ha renunciado a su trabajo para cuidar a su madre.
Margherita, que ya está separada del padre de Livia, termina también su relación con el hombre con que ha estado viviendo.
En el set se muestra dubitativa y da instrucciones contradictorias a los actores (la frase que usa para explicarles cómo deben asumir su personaje es muy propia del humor de Moretti).
Ni siquiera está convencida, a estas alturas, si lo que ha hecho toda la vida, «cine social», es lo que vale la pena.
Para echar más pelos a la sopa, se incorpora al rodaje un actor ítalo-americano, Barry (¡desopilante John Turturro!), un patán mitómano y pagado de sí mismo que ni siquiera se aprende las líneas de su guión.
Y mientras Margherita dirige escenas, elige locaciones, da conferencias de prensa, corre al hospital a ver a su madre y dormir con ella.
La ex profesora de latín es una mujer -madre-maestra, literalmente-, que se apaga irremediablemente, y con ella parece que asistiéramos a la extinción de la sabiduría y una cultura, representada por el latín que ella enseña y los cientos de libros que hay en su casa, que no parece tener espacio en nuestras vidas.
Puede que esta sea esa clase de películas que aprecian especialmente los cinéfilos, pero no hay que ser amante del cine-arte para entender aquello que nos está diciendo permanentemente esta historia: ¿cuántas veces nos hemos lamentado, tardíamente, por no haberle destinado más espacio en nuestra ocupada agenda a los seres que amamos y que son verdaderamente relevantes para nuestra felicidad?
(En Cineplanet Costanera Center y La Dehesa y Cinehoyts La Reina y Parque Arauco).

Categorias: Drama

Relacionados

Copyright Anajosefasilva.cl 2014